Mi primera competición fue la Navidad del 2015. Hace ahora 7 años.
Fue un descubrimiento de una modalidad nueva, en la que tenía todo por aprender.
Me encontré perdido y solo, no había nadie de mi edad y era una competición muy exigente tanto técnica como físicamente.
Era el momento perfecto para abandonar. Pero lejos de eso, me lancé al primer campeonato de España.
Esto si fue un choque con la realidad, había gente de mi edad que estaba muy fuerte físicamente y se desenvolvían muy bien técnicamente. Y no era mi situación.
Ese fue el punto de inflexión en el que decidí que quería mejorar mi rendimiento para competir y ganar.
Esa motivación hizo que estudiara Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Todo lo que aprendía lo aplicaba en mis entrenos, me implicaba en investigaciones para aprender más y más.
Gracias a esto, mi rendimiento físico seguía aumentando cada vez más. Tanto que me convertí en uno de los mejores técnicamente.
Y empezaba a tener resultados. Poco a poco, mis posiciones finales en las carreras cada vez se acercaban más al número uno.
A los 22 años quede Campeón de España por relevos, gané la copa de España en categoría promesa y mi gran nivel físico-técnico me permitió hacer actividades en montaña increíbles como descender la cara norte del Mulhacén y el Veleta con esquís.
Y esta experiencia quiero compartirla contigo.